Escrito por: Julio C. Dantas, encargado de desarrollar las áreas de participación adolescente e innovación en UNICEF Chile y María Luisa Sotomayor, coordinadora UReport Chile

U-Report es una gran herramienta que permite dar voz a los jóvenes. En diciembre de 2014, la oficina de UNICEF Chile comenzó a implementar un proceso de pilotaje de U-Report con objeto de apoyar a comunidades de jóvenes, tanto del Ministerio de Salud, como del Instituto Nacional de la Juventud, a que influencien las políticas públicas en Chile. Han transcurrido ya siete meses desde que nos embarcamos en este trayecto, y hemos descubierto un mundo de aprendizajes y consejos que nos gustaría compartir. De aquí a octubre de este año tenemos la meta de tener más de 5,000 U-Reporters chilenos (el 8% de la suma total de seguidores en Twitter de nuestros partners) opinando sobre derechos sexuales y suicidio adolescente (temáticas que nuestros comités han determinado como cruciales en los y las adolescentes en Chile). Ha sido un camino rocoso, pero con entusiasmo podemos decir que estamos ad portas de lo mejor. Pronto, implementaremos U-Report Chile y sabremos que todo este proceso fue por una causa mayor: empoderar a los jóvenes chilenos a que se transformen en agentes de cambio  Acá algunas cosas que hemos aprendido:

(c) Mario Ruiz
U-Report Chile: 10 cosas aprendidas previo a ir live (c) Mario Ruiz

1.- La  importancia de que la incidencia y la participación vayan de la mano

Desde UNICEF Chile potenciamos la participación adolescente para que estos puedan influenciar las políticas y programas públicos que afectan sus vidas a través de la entrega de herramientas para lograr victorias concretas que mejoran sus vidas. En este marco, U-Report se planteó como una herramienta para lograr cambios, y no como un fin en sí mismo.

Nos aliamos con dos socios, ambos organismos gubernamentales: el Ministerio de Salud (MINSAL) y el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV). Trabajamos directamente con el Consejo Consultivo Nacional de Adolescentes y Jóvenes del MINSAL, grupo encargado de asesorar al Ministerio en la implementación de políticas dirigidas a adolescentes. Para potenciar su agenda de incidencia, realizamos una jornada de 2 días de determinación de contenidos y creación de flujos para U-Report. Basado en sus prioridades 2015, este grupo decidió crear flujos sobre la necesidad de prevenir el suicidio adolescente en Chile. Todos los flujos fueron creados en 2 días.

El grupo de INJUV, por otra parte, fue conformado especialmente para U-Report. Si bien son todos representantes estudiantiles – enmarcados en un período de actividad del movimiento estudiantil chileno muy alto – ellos no tenían una agenda de cambio común. Parte del proceso ha sido coordinar y trabajar a este grupo que ahora se empieza a conocer, para ver qué es lo que buscarían cambiar, y por lo tanto determinar un camino de incidencia. Basado en encuestas nacionales y temas contingentes, el grupo optó por encuestar sobre las acciones que el estado de Chile pueda estar llevando a cabo para garantizar los derechos sexuales de las y los adolescentes.

(c) Mario Ruiz
Se creó una campaña creativa que está avanzando en su etapa previa y estamos involucrando a una organización de la sociedad civil, y el equipo de jóvenes está creciendo. (c) Mario Ruiz

2. Aprendimos que los agregadores son un pilotaje independiente.

Después de analizar las distintas posibilidades para el deployment de Rapid Pro en Chile decidimos  trabajar con un agregador, pero significó muchos desafíos. Primero en negociación de costos. Nos reunimos con dos empresas agregadoras que tenían precios completamente diferentes de mensajería y mantención de código corto, diferencias entre 0, 5000USD, y hasta el doble. Ambas empresas fundaban sus costos en sus propias negociaciones con los operadores móviles. Si bien llegamos a buenos precios finales, en términos comparativos con otros países estos siguen siendo altísimos (9 veces más alto que en la mayoría de los países donde actualmente funciona U-Report).

3. Obtener un código corto es difícil: ahora es un tema de orgullo.

En la experiencia de las otras oficinas, es común que los códigos cortos generalmente dependan del gobierno. Pero en Chile no. El gobierno tiene autoría solamente sobre códigos cortos creados para hacer frente a situaciones de emergencia. El resto de los códigos cortos son gestionados por una agregador con los operadores telefónicos. El agregador propone un código y debe confirmar con cada operador – son 7 – si éste está disponible para ser liberado. Una vez que dejamos de trabajar con el agregador, ese código corto deja de estar disponible para nuestro uso. Hoy – y después de 6 meses – estamos esperando el OK de los últimos 2 operadores para comenzar a usar nuestro código 😉

4. Se nos confirmó que en general cada cual está acostumbrado a hacer las cosas a su manera.

Las empresas agregadoras chilenas nunca habían trabajado con un programa como U-Report en el que no tienen acceso a bases de datos, y en el que no fiscalizan qué tipo de contenido se está enviando. Negociar cosas como estas significó un retraso de 4 meses. Sin embargo, una vez solucionado esto el principal obstáculo fue administrativo, puesto que el contenido de resguardo legal y posibles acciones judiciales que ellos acostumbran a señalar, no era compatible con los contratos de UNICEF. Luego de 6 meses de conversaciones, finalmente el contrato se firmó a comienzos de junio.

5. Aprendimos que legislativamente estamos a años luz de la tecnología.

Si bien nuestra principal traba ha sido tecnológica, podríamos decir que los aspectos legales han sido nuestra caja de pandora. Para asegurar la protección de los usuarios menores de 18 años, el CO decidió investigar la legalidad de pedir información a menores de edad sin la autorización de sus padres, y sobre los riesgos en el caso de recibir mensajes de U-Reporters denunciando peligro o amenaza en su salud física o mental. Solicitamos la opinión legal de 3 entidades: un estudio de abogados, la Alianza Regional por la Libertad de Expresión e Información (red de 23 organizaciones en América Latina), la Fundación Datos Protegidos (organización en Chile que se dedica a perfeccionar la legislación sobre protección de datos en línea), y conversamos con el  consultor legal de UNICEF. El informe de los abogados evidenció que en Chile existen vacíos legales en la materia, y que una visión interpretativa del código civil sugiere solicitar la autorización de los padres antes de implementar U-Report. Las otras opiniones consultadas fueron de la idea de sí implementar U-Report en menores de edad, de no consultar a los padres para proteger el anonimato de los participantes, y de sí tomar algunas medidas adicionales de protección de datos y resguardo ante mensajes no solicitados.

6. También aprendimos que no estamos solos: somos muchos en la región.

En el marco de nuestra investigación legal, como sugerencia de la Alianza Regional por la Libertad de Expresión e Información, consultamos las últimas audiencias públicas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en las que el día 20 de marzo se trató el tema de Children’s Rights & Media. El informe legal de los abogados señaló un choque de derechos entre el derecho de libertad de expresión (contemplado en la CDN y en la Constitución de la República), el derecho de los padres a educar a sus hijos, y el derecho a la protección de datos. A su vez, la audiencia de la CIDH evidenció una discusión regional en la materia: Chile no es el único. Más de 19 organizaciones peticionarias expusieron ante la CIDH para que se elaborara un informe conjunto, dados los fuertes vacíos legales en la mayoría de los países Latinoamericanos.

7. Aprendimos a pensar fuera de la caja: debemos entusiasmar sin arriesgar recursos.

Dados los altos costos de SMS, el pilotaje en Twitter cobra cada vez más relevancia al imaginar U-Report escalado masivamente. Sin embargo, en Chile solamente el 35% de los adolescentes usa Twitter, y cerca del 20% tiene un teléfono sin acceso a internet. Si enfocamos todos los esfuerzos en Twitter no estaríamos llegando a los niños, niñas y adolescentes más vulnerables de la región. Para ello hemos decidido:

  • Pilotear SMS con los miembros del MINSAL, apoyado en una difusión por Whatsapp para que se difunda entre teléfonos. La difusión sería explícita en el carácter de SMS y gratuidad, incentivando a invitar a quienes no cuentan con un teléfono con internet.
  • Realizar una campaña creativa atractiva para el público de Facebook, con objeto de atraer público de Facebook (mucho más masivo que Twitter) a Twitter.
  • Involucrar en el grupo de INJUV a jóvenes Twitteros influyentes que ideen la campaña creativa.
  • Pensar un formato recital musical en línea con interacción de U-Report.

8. Aprendimos que mientras exista la voluntad, todo tiene solución.

Para resguardar los derechos de los niños, niñas y adolescentes, decidimos tomar ciertas “medidas adicionales”, dentro del contexto nacional:

  • Escribir una sección de Términos y Condiciones de U-Report a modo de preguntas frecuentes para web.
  • Añadir una pestaña en el sitio web llamada “Necesitas Ayuda”, con información de dónde acudir en caso de ser víctima de abuso o agresión.
  • Acordar con el Ministerio de Salud un protocolo a seguir en caso de recibir casos de denuncia a través de U-Report.
  • Determinar que para participar en U-Report Chile debes tener al menos 13 años de edad.

9. Aprendimos cuánto cuesta U-Report

La implementación de U-Report incluye una serie de costos que es relevante considerar.  Si bien estos son más o menos fijos para el deployment del programa, para cada CO es distinto. Para Chile los gastos han sido: 1) Costos de la empresa contratada por el Centro Global de Innovación, Nyaruka que provee el hosting, implementación y mantención de la plan USD 29,000. 2) Recursos humanos, tecnología, reunión con adolescentes y un monto bajo y controlado para mensajería, USD 87,000.  En nuestro caso, los atrasos relacionados al manejo de contratos y temas legales, significó una extensión del contrato de la consultora. La lección principal, sin embargo, ha sido entender que U-Report no es una aplicación, es una estrategia de advocacy, es decir, un proyecto, y se ha financiado como tal.

10. Aprendimos a confiar en que estamos haciendo las cosas bien.

U-Report Chile toma forma. Las pruebas que se han hecho a nivel de SMS y Twitter han sido exitosas, estamos a punto de obtener nuestro código corto, la website está funcionando, la cuenta de Twitter también, y ya hemos realizado tres testeos de flujos y responde a la perfección. La campaña creativa está avanzando en su etapa previa, estamos involucrando a una organización de la sociedad civil, y el equipo de jóvenes está creciendo. En estos meses hemos tenido que enfrentar varios obstáculos, pero sin duda, al final habrá recompensa y U-Report Chile podrá ser una herramienta en nuestro país para que adolescentes tengan voz en las políticas públicas que los afectan.

 

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